Al volver de tres semanas de vacaciones llego al trabajo y leches, me he olvidado del código de la puerta de entrada. El olvido es una cuchilla más afilada que la del Occam ese.

Autor: Nuala
Y que lo digas, bac. Y las cicatrices que deja no las arreglan en la Corporación Dermoéstética.
Fecha: 15/01/2005 18:10.